Según un reciente estudio de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba sobre las problemáticas sociales que afectan a los cordobeses: la inseguridad, la falta de empleo, la violencia social y la evidente ruptura de lazos sociales son las principales variables que aquejan a los cordobeses en la actualidad.
A esto se suman informes, monitoreos y acciones de todo tipo de instituciones, organismos y medios de comunicación, que vienen informando el creciente desmejoramiento social y otros agravantes generalmente asociados a consumos problemáticos de sustancias, escasez de oportunidades laborales, desgaste en la salud de las personas afectadas y, fundamentalmente, la preocupación generalizada por el estado de la salud mental post pandemia. Lo que en casos graves se traduce en expulsión del sistema e inserción en la situación de calle.
?En la Defensoría del Pueblo llevamos varios años relevando personas en situación de calle con la intención de hacerlos visibles socialmente y contribuir a la tarea que se realiza desde el Estado. El primer paso para cualquier gestión, y para la búsqueda de cualquier solución, es reconocerlos personas portadoras de derechos, ciudadanos y ciudadanas en situación de vulnerabilidad de sus derechos a las que debe escuchar y ayudar un Estado presente y una sociedad humanizada?, sostuvo Carlos Galoppo el Defensor del Pueblo Adjunto.
La escucha personalizada
Para atender la reciente consulta de un grupo de 20 personas que se presentaron en la sede principal de la Defensoría y fueron recibidos por profesionales interdisciplinarios del área de Inclusión Social, el Defensor del Pueblo Adjunto Carlos Galoppo solicitó un encuentro a Raúl La Cava, Secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano de la Municipalidad de la Ciudad de Córdoba.
Durante la reunión, que contó con la presencia de ambos equipos técnicos, los funcionarios pudieron indagar sobre el estado general de la problemática en la capital cordobesa y detenerse en los casos particulares de quienes se presentaron en la institución, manifestando estar en situación de calle y haber sido desalojados de la Terminal de Ómnibus. Tras la solicitud de revisión y la coordinación de tareas, la secretaría municipal avanzó en las gestiones pertinentes para evaluar necesidades tanto en los casos que ya estaban en su conocimiento como en los dos que aún no estaban identificados por el Estado.
En la mayoría de los casos de este grupo, solicitaron nuevamente asistencia en alojamientos, gestión de documentación personal y atención en salud ya que gran parte cubre su alimentación diaria en espacios sostenidos por el Estado.